Geometría de lo Perpetuo y lo Breve. Música sacra de Gesualdo, Poulenc y Britten

Si creyéramos en los astros y en el destino, en la influencia de las Musas o en la magia más oculta, pensaríamos que no puede ser casualidad que en este año 2013 se cumplan los aniversarios de tres grandes compositores a los que dedicamos este interesante programa: Carlo Gesualdo, Francis Poulenc y Benjamin Britten. Las conexiones entre ellos son una geometría de trayectorias sorprendentemente bien trazadas que se vuelven casi paralelas una y otra vez en su lenguaje armónico para conducirnos en un suspiro desde la segunda mitad del siglo XVI hasta bien entrado el siglo XX.

Carlo Gesualdo, príncipe de Venosa, (1566-1613) practicaba una escritura musical audaz y fantástica, disonante, que se saltaba las reglas para lograr una mayor expresividad. El atrevimiento de este compositor en el uso del cromatismo unido a su interés por los más oscuros, trágicos o espeluznantes aspectos de la vida han hecho de su obra una realización inusualmente moderna que bien podría compararse con la de varios autores del siglo XX.

La importancia de las composiciones de Francis Poulenc (1899-1963), se fundamenta sobre todo en el campo de la melodía, así como en la música religiosa. Su estilo es neoclásico, influenciado entre otros por Stravinski, y muestra una enorme creatividad melódica. Su producción coral está marcada por el retorno a la fe católica y, como consecuencia, una dedicación intensa a la música sacra.

El estilo musical de Benjamin Britten (1913-1976) es ecléctico, muy personal, afiladamente satírico y virtuosista. No es solo el más grande compositor británico del siglo XX, sino también uno de los más importantes creadores musicales de la Inglaterra de todos los tiempos. Su lenguaje enormemente expresivo toma lo mejor de varios compositores coetáneos: está influenciado sobre todo por Mahler y, al igual que Poulenc, Stravinski. La voz humana jugó un papel predominante en su obra.

El desasosiego es el punto de partida y la meta de la geometría particular de estos tres autores. Es el signo de la era de Poulenc y Britten como lo fue de la de Gesualdo; el juego de la tensión-relajación, ejemplificado en el conjunto de breves piezas corales a capella que componen este programa. Con ellas queremos hacer nuestro particular homenaje a estos tres compositores cuya obra forma parte ya de la historia y se proyecta hacia el futuro con calidad de perpetua y, a la vez, porque así es la geometría de lo perfecto, siempre estimulante, nueva.

Geometría de lo Perpetuo y lo Breve. 
Música sacra de Gesualdo, Poulenc y Britten

Programa

Timor et tremor – F. Poulenc
Tristis est anima mea – C. Gesualdo
Deus in adjutorium meum – B. Britten
Illumina faciem tuam – C. Gesualdo
Seigneur, je vous en prie – F. Poulenc
Rosa Mystica – B. Britten
Ave dulcissima María – C. Gesualdo
Ave verum corpus – F. Poulenc
O Deus, ego amo te – B. Britten
O vos omnes – C. Gesualdo
Vinea mea electa – F. Poulenc

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